La papa es el cuarto cultivo alimenticio más importante en el mundo, con una producción anual de 300 millones de toneladas. En Argentina se producen 2 a 2,5 millones, las que se comercializan principalmente en el mercado interno.
Las infecciones virales afectan considerablemente a la papa, causando importantes pérdidas económicas y en el rendimiento. Entre estos virus se encuentra el PVY (virus de la papa Y), que se transmite por insectos (áfidos) y puede causar infecciones severas y persistir en las subsiguientes generaciones de tubérculos.